Instituto de Formacion Docente Nº129

Provincia de Buenos Aires Dirección General de Cultura y Educación
Dirección de Educación Superior
Distrito Junín

viernes 30 de abril de 2010


Iniciamos el blog del Espacio de la Práctica Docente III
año 2010 los siguientes integrantes:
Profesora a cargo de la cátedra: Liliana Ponce
Alumnos:
Juan Pablo Ortega Marina Dalto Andrea Vivier
Laura Guzzo Georgina Ferrara Lucía Delgado Virginia Fernández Victoria Kazansky
Carina Quadrilátero Isabel Muñoz Marcos

Los relatos de nuestra experiencia se mueven en el horizonte de la “inexperiencia”, como “recién llegados”-remitiéndonos a Hanna Arendt- cuya política de la educación es una filosofía de la natalidad, del comienzo, de la acción; esta acción es creadora de historia, comprender esta historia es hacer relato de ella, relatos que hemos comprendido y amado, así nos hacemos lectores de nuestra vida (o la de otros), en este caso de nuestras experiencias, de esta manera la formación humana estaría acentuada en la capacidad de “aprender” de la historia a través de relatos y narraciones, de experiencias significativas que nos aportan esta dimensión textual de la realidad, recordándonos que el ser humano es un ser interpretativo, un portador de historias que nos forma y nos transforma dentro de un devenir de experiencias que configuran el relato de su existencia.
Retomando a Arendt, para responder a la pregunta ¿Quién? Es necesario narrar la historia de una vida; por todo esto, decidimos narrar la historia de una vida maestra de quien nos permitió la entrada a un espacio asimétrico de alteridad, entablando con nosotros “recién llegados” una relación de hospitalidad, acogiéndonos con sus conocimientos, sus experiencias, no solo como docente sino como ser humano.
Más como el ser humano es contingente, no pudo el profesor Daniel Drughieri escapar a ese aspecto constitutivo de la naturaleza humana.
Pero la filosofía ha rodeado a la muerte de una niebla. Simplemente no hay muerte. El ser, el alma, lo Absoluto no mueren.
La filosofía escribió Franz Rosenzweig,- «pretende haber sumido a la muerte en la noche de la nada, pero no ha podido romper su venenoso aguijón, y la angustia del hombre que tiembla ante la picadura de este aguijón desmiente siempre acerbadamente la mentira piadosa, compasiva de la filosofía” -Y, entonces es aquí, donde la memoria comienza su accionar “de hacer presente lo ausente” derribando con el recuerdo al aliado de la muerte, el olvido.
En honor al recuerdo de esta Vida Maestra; un recuerdo pleno de admiración, veneración y agradecimiento a continuación podremos, leer el Relato de una “Vida Maestra” de la Filosofía.
Entrevista a Daniel Drughieri, realizada por Paula Yende, el 13 de noviembre de 2007.

Testimonio de una “Vida Maestra” de la Filosofía en Junín
AL- ¿Qué es la filosofía y desde que año enseña?
DD.- Desde 1971, más de 40 años. La filosofía es una interpretación profunda de la vida. Todo problema que tiene el hombre corresponde a la filosofía. Las interpretaciones que hace son subjetivas, de ahí que haya tantos puntos de vista. Parece que hubiera muchas filosofías, pero en realidad la filosofía es una sola.
AL.- ¿A qué se refiere con lo profundo?
DD.- Bueno no sólo al abordaje de problemas complejos sino también al manejo de ciertas técnicas. La filosofía pone en funcionamiento el pensamiento. El hombre dará sus razones o sus puntos de vistas de manera lógica.
AL.- ¿Cuál es su propia interpretación de la vida?
DD.- ¡Uhhh! Eso es muy largo. Si lo escribiera me llevaría 4 o 5 tomos. De todas maneras nunca los escribiría. No serviría de nada, creo. Es como facilitarle la tarea a muchos. Todos deben hacer su propia interpretación de la vida. No sólo los filósofos.
AL.- Por lo que veo se niega a dejar su pensamiento por escrito.
DD.- Absolutamente.
AL.- Me dijo que empezó a dar clases en el 71. ¿Y durante la Dictadura cómo vivió la enseñanza de la disciplina?
DD.- Bueno la Dictadura fue un exceso. Frente a la inutilidad de algunos mandatarios se levantaron los militares, que no tienen una interpretación de la vida, porque no viven directamente. Además son cerrados y cometieron los excesos típicos de las bestias. La enseñanza de la filosofía estuvo atada a los vaivenes políticos. Se llegaron a contradicciones en la enseñanza. Por ejemplo en la UBA se prohibió Marx, pero en la UCA sí se lo daba. La razón, es que en esta última los profesores católicos tenían que saber de su enemigo. Sin embargo, el marxismo, en algunos aspectos es la interpretación de Jesucristo. Otro ejemplo, se perseguía a los que tenían melena y barba. Desde este punto de vista también se lo tenía que haber perseguido o censurado al propio Cristo que según las representaciones tradicionales aparecía como desarrapado. La Iglesia se olvidó de muchas cosas. La comunión liga a los hombres a Dios y sin embargo, se olvidaban en la práctica del 2º mandamiento: ama al prójimo como a ti mismo. En cambio, se aplicó en exceso el refrán porque te quiero te aporreo (te mato).
AL.- ¿Cómo ves a la mujer hoy en relación a la filosofía y la política?
DD.- En este momento están ocupando muchísimos cargos importantes. Hoy en día la mujer se despertó. No es cuestión de inteligencia. Pero muchas veces a sus actos la mujer le agrega demasiado sentimiento, abusa de él. Por eso pierde la razón. Debería buscar un justo equilibrio.
AL.- ¿Cómo ve a la humanidad hoy?
DD.- A punto de desaparecer. El hombre es una especie que ha logrado mucho, en unos pocos miles de años. Sin embargo, todo termina. Los dinosaurios se extinguieron y el hombre acelerará su propio fin. Con respecto a la sabiduría y a las mujeres de la que hablábamos, fijate que los sabios de la antigüedad lo eran porque sabían vivir sabiamente. Por ejemplo los siete sabios de Grecia ¿qué escribieron? Nada. La sabiduría consiste en saber conducir racionalmente la vida. Ahí la mujer falla.
Por ejemplo, si se hace una lista de filósofos importantes, el varón aparece como más proclive a filosofar. No es más inteligente, sólo que ejercita más el pensamiento filosófico. Y con respecto a tu pregunta inicial, me parece que la humanidad está en un semicírculo donde la parte más elevada – virtuosa - ya es pasado, y la otra está a punto de desaparecer. La historia es un movimiento cíclico.
AL.- ¿Cómo fue su experiencia dando clases en Poli modal o secundaria?
DD.- No muy larga, muy pocos años. Sobre todo me dediqué a superior.
AL.- Muchos de los que hoy son profesores aún lo recuerdan como docente. Sobre todo por su personalidad y manera de utilizar la ironía.
DD.- La ironía socrática, que es positiva. Hoy en día los chicos no saben contestar a preguntas de este tipo. No hay un entrenamiento en el pensamiento. El pensamiento se ha arruinado por la burocracia y las múltiples reformas educativas. Fijate que hoy no se enseña ni gramática, ni latín, ni lógica porque requieren del uso de la inteligencia aguda. Estas tres materias son fundamentales. Sino fijate el fracaso en la facultad.
AL.- ¿Por qué cree que se ha vaciado la escuela?
Las razones son varias, la ignorancia es fácil de dominar, pero también la ineptitud de los ministros de educación y los que dirigen las políticas educativas. Fijate, en la época de Menem se barrió con la enseñanza técnica y de oficios. Hoy están desesperados por conseguir personas que tengan aptitud para el trabajo manual. Veremos si el cambio de perspectiva de este gobierno, en cuanto a la formación de oficios, puede revertir esta situación.
AL.- ¿Cree en la Justicia de los hombres?
No, no sirve para nada. Pensemos sino en la frase “igualdad ante la ley”. La democracia es un tremendo engaño. Si hubiera igualdad ante la ley estaríamos bajo un socialismo democrático. Con respecto a la política ello nos lleva a pensar ¿Cuáles de los candidatos fueron elegidos democráticamente? A ellos no los puso el pueblo, sino los partidos políticos y los grupos económicos. Fijate a Carrió, ahora los grupos radicales que la apoyaron piden sus propias bancas.
AL.- ¿Fue a votar?
DD. Sí, aunque estoy eximido de votar porque tengo más de 70 años. Voy a ir hasta que llegue el momento final; el momento en el que los árboles mueren de pie.
AL.- ¿Encuentra relación entre filosofía y la poesía?
DD:- Bueno, algo hay, pero son cosas distintas. Aunque es claro que muchas veces lo filósofos escribieron bellamente. La poesía también es una búsqueda e interpretación de la vida pero más bella. En una época llegué a escribir poemas. Me acuerdo de una que decía “cuando comencé a ser, nueve lunas antes de la mañana luminosa y de la sonriente espera de los íntimos, tú ya estabas…luego hablaba de los ojos abiertos al infinito”…
AL.- Volviendo a la enseñanza. Algunos alumnos sostienen que usted no enseña a partir de la lectura de una bibliografía determinada.
DD.- Bueno muchos dan textos para no dar clases. Por otra parte es una cuestión de economía, para que no gasten en textos. Eso no quiere decir que no trabaje con bibliografía y no la recomiende. Esto me lleva a pensar en el negocio editorial. Las editoriales son bastardas. Me acuerdo de El Túnel de Ernesto Sábato. Nadie se lo publicaba hasta que Sartre y Camus lo recomendaron. Entonces Losada, ávida de dinero, se apresuró a publicar la novela. Pero sobre todo en mis clases trato de aplicar la dialéctica socrática, el diálogo sobre todo. No busco otra cosa más que la enseñanza-aprendizaje con el alumno, directamente a través de preguntas y respuestas. Tal como lo hacían Sócrates y Platón.
AL.- Citaste a Albert Camus, me acuerdo de una frase “soy un hombre que busca a Dios no para mi sino para los demás”.

DD.- Sí, es uno de mis escritores preferidos. Él tenía un gran compromiso con la vida. En Actualidades, se publicó parte de un dialogo que mantuvo en un convento. Allí pedía que el catolicismo fuera cristiano. Es decir, que se recuperase el amor por el prójimo. Sino fijate en la Inquisición y la muerte en nombre de Dios. Me acuerdo que un día en la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús un cura estaba criticando a aquellos que se habían apartado de la Iglesia. Desconocía que el evangelio decía que más vale una oveja descarriada que las restantes. Los curas de hoy ya no salen con la preparación de antes. Un jesuita tarda en convertirse en cura casi 16 años, hoy con un mínimo de preparación ya estás frente al pulpito. Yo fui al seminario cuando tenia 12 años y de haber continuado hubiera sido sacerdote. Sabe Dios por qué no lo fui. Pero era muy exigente teníamos 9 horas semanales de latín, además de griego y francés. Ahora todo es light. Sacá la cuenta si habré hecho ejercicio intelectual: 9 años de latín, 9 horas a la semana. Pero bueno no continué por esa senda. El mundo es una gran tentación. Y dentro de él las mujeres. Ya Tertuliano decía que “la mujer es la puerta del diablo”. Bah! yo creo que el único defecto que tienen es que hablan mucho, ¡cómo hablan!
AL.- En relación a la seducción y la comunicación ¿cree que la segunda va en detrimento de la primera?
DD.- Bueno habría que leer a Baudrillard, en el primer tema. Dice cosas interesantísimas. Con respecto a la tecnología de hoy, creo que no sirve para nada. Aliena al hombre. Lo priva de la razón. Elimina la educación, entendida como el proceso de interacción entre un hombre y otro hombre. La tecnología facilita muchas cosas pero para peor.
AL.- ¿Podría explayarse acerca del hombre común del que habla?
DD.- Bueno los hombres inventan términos para designar a seres extraordinarios: héroes, genio, santos. Sin embargo, como decía Kierkegaard “el hombre verdaderamente extraordinario es el hombre verdaderamente ordinario”. Me acuerdo una vez que presenté en el Normal, una revista, que para esos años era un gesto de heroísmo. Un estudiante me contradijo con la idea de que los héroes son de la literatura. Nunca le contesté esa grosería. Le podría haber dicho que desde esa perspectiva los santos son solamente de la religión y los sabios de la ciencia. No me molesté en responderle a alguien que tenia consideraciones muy cerradas. Esta mentalidad cerrada es la misma que encontramos en los seminarios, en los cuarteles, etc
AL.- ¿Qué opinión tiene de la Iglesia argentina?
DD.- Bueno fijate hoy, la Iglesia argentina, nunca abrió la boca durante la dictadura. Si habló lo hizo a través de encíclicas que no dicen nada o no se entienden. De la misma manera el ejemplo vale para explicar el silencio durante el avance del nazismo. No hay voces claras. Fijate que ahora parece que está arrepentida por el caso Von Wernich. Pero ahora. ¿Y antes? Siempre tarde. Fijate que Juan Pablo II salió a pedir perdón por la Inquisición
Acá en Junín, hubo un cura que no quería casar a una mujer porque ya se había casado una vez. Sin embargo el obispo lo obligó a que sí lo hiciera. Demasiada hipocresía. Lamentable, porque la Iglesia ha hecho cosas muy buenas. Pero vuelvo a Camus, la iglesia es católica no es cristiana.
AL.- ¿Qué opinión tiene acerca de la muerte?
DD.- La finitud del hombre. Bueno la experiencia de la muerte la obtiene uno a partir de la muerte de los demás. Todo lo que tiene principio tiene fin. Nadie es inmortal. El hombre es un ser vivo similar los restantes seres vivos, y por tanto le acaece lo mismo que a ellos. La conciencia de la propia finitud te tiene que llevar a adoptar una posición ante la vida (sabiduría) Los epicúreos decían: “para qué temer a la muerte si cuando nosotros estamos ella no está y, cuando ella está nosotros ya no estamos”. La experiencia de la muerte se siente a través de los demás. Yo lo sé porque lo pude vivenciar con mis padres, mi hermana, mi cuñado. Por ejemplo, de mi padre me enteré casi 15 días después. No había teléfonos en casa y mi hermana que vive en Lincoln pensó que yo estaba enterado. El vivía en San Justo y quería verme a mí. No pude asistir. Fijate que la gente se la pasa leyendo los avisos fúnebres. Como si así experimentara la muerte.
AL.- ¿Con respecto al tedio, la angustia que acucia al hombre?
DD-Bueno miremos TV, depende de quién mire, tendremos reacciones diversas. Yo me aburro a menudo, otros se apasionan. Con respecto a la angustia igual. Yo vivo solo pero no me angustio, tengo mis propios fantasmas que me visitan. Habría que vivir como Robinson Crusoe, vivir en una isla maravillosa, comer frutos exóticos y peces. Los sabios se retiran del mundanal ruido, ya lo decía Fray Luis de León. La vida es de adentro. La vida retirada del mundo malvado. Hay que saber vivir en soledad. Es un signo de sabiduría en esta sociedad.
AL.- ¿A qué se ha dedicado por estos días en que está de licencia?
DD.- Durante este tiempo he leído pilas de novelas que no son otra cosa que narraciones acerca de la vida. Por ejemplo José Saramago. ¡Qué facilidad de palabra! Con una mínima historia te arma toda una novela. Y además dice cosas muy profundas. No como en la tele que es un mamarracho. Que sólo muestran chicas “abundosas” por doquier. Con cierto cine me pasa igual que con la literatura, aprendo muchas cosas.
AL.- ¿Qué tipo de arte prefiere?
DD.- La poesía, la novela y ciertas películas. Con respecto a la primera no me gusta la actual, es ininteligible, no dice nada. Me gusta la poesía filosófica la que Heidegger rescata en figuras como la de Holderlin.
Con respecto a la novela, al margen de Saramago, estaba interesado en "El poder
y la gloria" de Graham Green, sobre todo porque el protagonista es un sacerdote.
AL.- Joyce trata de traducir en escritura todo lo que piensa. ¿Es posible eso?
DD.- Bueno no. Es imposible. La escritura es lenta, no se puede poner en palabras todo lo que se piensa. No alcanza. Puede haber una recreación pero siempre quedan muchas cosas por decir.

Muchísimas Gracias Profesor Drughieri!!

1 comentarios:

Graciela dijo...

Daniel... excelente Profesor. Llego un día a realizar mis prácticas a la Escuela Normal y lo ví...la verdad es que no pensé que era un profesor...cuando pregunté y me dijeron que estaba dando clases quise estar en una de ellas, porque intuí que tendría una gran Sabiduría dada esta actitud de seguir en la brecha...No tengo palabras para expresar mi vivencia en su clase!!!! Luego mi grupo de estudio y yo tuvimos el honor de tenerlo como apoyo en una materia que estábamos cursando en nuestra Capacitación Docente en Chacabuco. Compartimos mates y charlas muy enriquecedoras. Daniel...un ejemplo de Vida y Amor por la docencia. Es la impresión que me queda... Graciela Elisabet Ruiz. Psicóloga. Profesora en Docencia Superior.